mar. Nov 12th, 2019

La vida de Braian

Por Carlos Layoia (*)

El domingo 27 de octubre mientras Braian Gallo ejercía su deber cívico de presidir una mesa en el conurbano bonaerense, fue fotografiado y esa foto fue subida a las redes sociales, con comentarios estigmatizadores y prejuiciosos, solo porque su color de piel es morena y su forma de vestir, una campera deportiva y una gorra con la visera hacia atrás.

El nuevo presidente electo, Alberto Fernández, no se quedó ajeno a esta forma de agresión que lamentablemente tanto se utiliza en estos días.

Creo por no decir que estoy seguro que quienes discriminaron a este chico, ciudadano responsable, que estaba cumpliendo con su deber cívico, no conocen la realidad de nuestro país, porque si bien uno se aleja de los centros de las ciudades, se comienza a desplegar grandes barriadas, que conforme más uno se aleja ,más pobreza manifiesta, y en verdad el color de piel, no es más que tal vez la más preponderante en nuestro territorio, y la pobreza no debería ser algo que asombre ,en los últimos 4 años el gobierno hoy saliente produjo más de 4 millones de nuevos pobres.

Braian es uno de los tantos chicos que a pesar de su pobreza, realiza tareas comunitarias, solidarias y desinteresadas.

Hablar de Braian Gallo en particular , es reducir la historia de muchos de los que habitan con enormes dificultades nuestro país, de los que se quedaron sin trabajo que viven una realidad dura siempre incomoda, no obstante ponen lo mejor de su naturaleza humana y solidaria para compartir con sus vecinos, con sus amigos.

Los Braian no esconden su origen tampoco su condición humilde, no pierden su dignidad y mucho menos sus ideales, ellos entienden de una forma categóricamente práctica que la patria es el otro.

Viven, sobreviven en una realidad atrozmente egoísta, de la cual no tuvieron oportunidad de cambiar, porque las circunstancias políticas de estos 4 años, cada día, cada hora, los dejan sin trabajo, sin posibilidad de construir un futuro mejor para sus hijos, para sus padres, para ellos mismos, y sin embargo con una tozudes, al borde de la locura, se juntan, forman clubes para que los chicos puedan divertirse un poco jugando al futbol, o merendar una ración siempre mezquina. Porque no se consiguió más.

Pero una parte de la sociedad ajena a estos sufrimientos los margina aún más discriminándolo, porque son pobres, porque se visten con lo que pueden, y los que lo hacen seguramente vestirán con camisas de marca, con sus pantalones chupines, con sus zapatos en punta, sus coches nuevos y su sustento garantizado, desde ese lugar frívolo y egoísta se permiten reírse de un ser humano de una generosidad enorme, de una conducta limpia, que sufre, que se enamora, que pierde, y que a veces la vida apenas les da una sonrisa.

Es extremadamente extraño que por su aspecto se lo asocie a un ladrón, a un delincuente, pero permítame decirles algo de Braian, él no tiene cuentas offshore, ésas que se utilizan para llevarse los dineros mal habidos al exterior fruto de evasión impositiva, o de negocios impronunciables, esos dineros que si hubieran recorrido

un camino legal, el estado podría reparar mejor las escuelas, generar trabajo, mejor atención medica etc.

Braian tampoco pudo negociar con parques eólicos , haciendo uso de un poder que quita de mayores ingresos al Estado, para beneficio de unos pocos poderosos

Braian tampoco tiene una empresa constructora, ni un primo que oficie de testaferro para quedarse con obras públicas, esquilmando al estado.

Braian tampoco tiene testaferros en las principales empresas energéticas, que dan malísimos servicios y cobran tarifas que arruinan los presupuestos familiares y de pequeñas y medianas empresas.

Tampoco puede apretar jueces, utilizar servicios paraestatales para apretar a políticos opositores y jueces díscolos que intentan ejercer su cargo con dignidad.

Es en extremo curioso que una parte de la sociedad a pesar de tener toda esta información, siga pensando que una gorrita con la visera hacia atrás defina la honestidad de una persona, y que si vestís bien, si tenes las empresas offshore, si evadís impuestos, si haces negocios turbios con el estado, son insospechados de delincuentes.

Hablar mal de Braian no es hablar de Braian es hablar de la enorme hipocresía, de una sociedad que aspira ser un delincuente pero que no se note, es poner esa inmoralidad oscura y latente en el otro sólo porque tiene una gorrita con la visera hacia atrás.

Alberto Fernández lo abrazo y en ese abrazo cobijó no solo a Braian, sino a todos los morochos, a los pobres, a los que estos 4 años fueron desamparados y estigmatizados, que sufrieron hambre y sed de justicia.

Pero debo coincidir en algo, Braian , los Braian son peligrosos , saben porque ¿ porque ellos votan, y cuando lo hacen eligen a los que siempre se acordaron de ellos, a los que los sienten sus hermanos, a los que sufren cuando ellos sufren, y trabajan para darles la oportunidad que otros siempre le arrebatan.

Los Braian eligen a los que los abrazan.

(*) Psicólogo social / militante quilmeño

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