Sáb. Ene 18th, 2020

Rezos, oraciones y ofrendas de los seguidores del Gauchito Gil en Bernal

Agradecer y pedir por salud, comida, una casa y trabajo son parte de un listado que entre rezos y oraciones llevaban adelante este miércoles cientos de fieles en el santuario del Gauchito Gil en la localidad de Bernal, el más importante de la provincia de Buenos Aires, a 142 años de su muerte.

«Es una figura religiosa muy milagrosa, él cumple todo: trabajo, salud, amor, casa, auto», dijo a Télam Juan Omar Cabrera mientras organizaba el movimiento de los devotos en torno al santuario ubicado en la Avenida Dardo Rocha al 1800, en el llamado triángulo de Bernal, del partido de Quilmes.

Esta mañana cientos de personas hacían fila desde muy temprano para tocar, prender velas, agradecer, pedir y otorgarle ofrendas a Antonio Cruz Mamerto Gil Núñez, conocido como el Gauchito Gil, y se esperaba que hasta la noche de hoy pasaran por allí más de 60 mil personas, afirmó Cabrera.

«Él no robaba para los pobres, se enamoró de la viuda de un comandante que era millonaria y sus hermanos no la dejaban estar con un peón o trabajador rural como él, por eso fue muy perseguido», contó a Télam Cabrera sobre la suerte de Gil, cuyo santuario principal está en la ciudad correntina de Mercedes, visitado hoy por cientos de miles de devotos.

Las versiones narran que al Gauchito lo mataron por desertar de la guerra civil correntina tras ser reclutado por el partido Autonomista para luchar contra el Liberal, y que pese a que se proclamó inocente, antes de ser degollado, dijo a su verdugo que volviera a su casa porque su hijo se estaba muriendo.

«Por la sangre inocente derramada, mi sangre ante Dios concederá el primer milagro», vaticinó entonces a quien lo mató, dando lugar al «primer milagro».

«Vinimos hoy porque no pudimos ir a Corrientes como lo hacemos hace diez años, siempre pido por mi familia y por mi hija; él me ayudó cuando mi nena nació con el cordón umbilical enroscado en el cuello y le afectó los pulmones y la cabeza», contó a Télam Marisol Oviedo, de 33 años, quien homenajeó junto a la niña de 8 años al Gauchito con cigarrillos y dinero.

Oviedo, que tenía un tatuaje de la oración del Gauchito en su pierna izquierda, indicó que hace cuatro meses compraron su casa y viajaron a Corrientes para agradecerle.

Estampitas con oraciones, velas con su figura a 45 pesos junto a otros santos como San Expedito y San La Muerte, llaveros y pulseras, ocupaban diferentes puestos junto a los santuarios con la figura del Gauchito rodeada de arcos y flechas, piel de vaca, facones, ofrendas de dólares, vino, cigarrillos, velas y hasta una olla con ruda e incienso en agua.

«Yo conocí al Gauchito cuando tenía cuatro años, comíamos y dormíamos juntos, él siempre me ayudó y se lo agradezco porque mi vida fue muy difícil, soy huérfano desde que nací», comentó a Télam Adolfo Sa, de 94 años, oriundo de San Luis, mientras aguardaba en la fila para prender una vela roja ante la figura de Gil.

Los santuarios donde se venera al «gaucho milagroso» se envuelven con banderas rojas o se pintan del mismo color, porque fue el que caracterizó al Partido Autonomista en Corrientes.

«El amigo que nunca falla» y «Todo dinero que colabore, vuelve aquí multiplicado 70 veces, amén, gracias», eran algunas de las frases que colgaban en carteles del santuario.

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