Catorce goles hacen que sea la mejor temporada de Lucas Ocampos

La defensa de la Real Sociedad va a tener esta noche un dolor de cabeza llamado Lucas Ariel Ocampos (Quilmes, Argentina, 11 de julio de 1994) si Lopetegui le alinea de inicio. El delantero argentino es el máximo realizador del Sevilla con catorce dianas en la competición liguera y ha sido el protagonista de los mejores partidos disputados hasta la fecha por los de Nervión.

A Ocampos, viéndole sobre el césped, no le va el tango de su Quilmes natal. La música que más pega con su forma de jugar es el rock duro. Desde que es profesional, el internacional con la albiceleste ha anotado 49 goles pero ha visto 44 tarjetas amarillas. De hecho, esta temporada en LaLiga ha visto nueve y fue expulsado ante el Valladolid, por doble amonestación.

El sudamericano le ha dado a Lopetegui variantes en la delantera ya que puede actuar como nueve puro o bien desplazado a una banda para poder alinear a De Jonk. Normalmente donde mejores réditos ofrece es en la izquierda ya que tiende a irse hacia el dentro para explotar su gran disparo con pierna derecha. Este ha sido el año de su explosión con dieciséis tantos entre Liga y Copa, los mismos que Alexander Isak, y desde la capital andaluza se deshacen en elogios a quien puso su nombre encima de la mesa.

Ha sido titular en todos los encuentros desde el desconfinamiento menos en uno, ante el Villarreal. Y en los nueve choques post parón ha marcado tres tantos. El del empate ante el Valladolid (1-1) y en las victorias frente al Eibar (1-0) y Mallorca (2-0). Quizá su mejor partido fuera el de San Mamés, donde cuajó una actuación con ocasiones y un derroche físico espectacular. La zaga rojiblanca pasó una mala noche ante Ocampos, aunque el que brillara en el triunfo sevillista fuera su compatriota Ever Banega.

Ocampos mide 1,88 de altura y llega a los ochenta kilos de peso con lo que se trata de un jugador con un físico de ariete pero que se mueve con libertad por las bandas. Posee gran calidad técnica lo que le hizo fichar con apenas 18 años con el Mónaco desde River Plate. Al club millonario llegó procedente del Quilmes Club Atlético de su ciudad natal.

No lo ha tenido fácil Ocampos quien del Mónaco, con quien ascendió a Ligue1, pasó al Olympique de Marsella. No cuajó a orillas del Mediterráneo lo que le hizo irse cedido durante una temporada al Génova y otra al Milán y regresó dos temporadas después. En Marsella marcó su mejor cifra goleadora con trece tantos el año que llegó a la final de la Europa League. Tras otro año tibio el pasado verano fue traspasado al Sevilla por 15 millones de euros.

Fuente: El Diario Vasco

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *