Lanzamiento del protocolo de violencia de género en el Hospital El Cruce

El intendente de Florencio Varela, Andrés Watson, compartió una importante jornada para la salud, la inclusión y justicia social, con diversos representantes del sector sanitario, de la comunidad y de la política, en forma presencial y virtual: la presentación del protocolo de violencia de género en el hospital El Cruce.

“No podemos hablar de un país creciente si no tenemos igualdad de género”, definió el mandatario comunal. Y, ante ello, contó que “el Municipio de Florencio Varela fue uno de los primeros en iniciar la capacitación de la Ley Micaela en cada una de nuestras oficinas; con cada uno de los trabajadores y trabajadoras pudimos lograr este gran avance que para nosotros es reivindicación”.

En la ocasión, Watson reflexionó acerca de la congruencia ejecutiva de los estamentos gubernamentales que operan en armonía, con políticas públicas afinadas y un equilibrado ecosistema para cumplir el entramado de objetivos.

“Hay un gran equipo que solidifica un Estado nacional, provincial y municipal presente, trabajando al unísono por la salud de nuestra gente, por la inclusión y una mejor calidad de vida”, cerró el intendente varelense. 

Mediante videollamada, intervino el secretario de Calidad en Salud de la cartera sanitaria nacional, Arnaldo Medina, quien expresó que “este protocolo también tiene más valor por el respaldo desde el Municipio, la Universidad Arturo Jauretche y por supuesto la agrupación Varela Diversa, que es muy importante por su labor en toda la región”.

Asimismo, mencionó la importancia de “promover el desarrollo de estos protocolos en todo el ámbito sanitario; en los hospitales detectamos ciertos tipos de violencia que están naturalizados incluso por la propia formación profesional, cuestiones que incluso están arraigadas culturalmente a la práctica y debemos erradicar”. En este marco, aclaró que este programa tendrá alcance en los pacientes y familias.

Por su parte, una de las referentes feministas nacionales y actual ministra de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual bonaerense, Estela Díaz, abordó las particularidades especiales que posee el sector de la salud en el presente, ya que “en este contexto de pandemia, de excepcionalidad, se esté avanzando en una perspectiva de derecho y calidad en torno a la atención de la salud, muestra un proyecto político nacional y provincial del sistema sanitario, que vamos a profundizar día a día”.

La funcionaria indicó dos cuestiones de relevancia para una administración pública con perspectiva de género: “el distrito bonaerense es el único que cuenta con un programa de violencia de género en el sistema de salud”. Luego, indicó su participación en la adhesión al protocolo de aborto no punible: “Tuve la enorme responsabilidad de que mi primera resolución como Ministra, en conjunto con Salud, fue adoptar la guía ILE para la provincia de Buenos Aires”.

También, en forma remota, la diputada provincial Marisol Merquel celebró la iniciativa porque “estamos hablando de un hospital de alta complejidad, sumamente reconocido que hoy toma una clara definición de presentar un protocolo en materia de género, vinculado a la Ley Nacional Micaela”.

Si bien destaca el rol primordial de las y los trabajadores de la salud en el proceso social que atraviesa la Nación, insta “a todas las instituciones y organizaciones sociales a interiorizarse en el tema para resolver una problemática que se vive más en profundidad durante este proceso de encierro y aislamiento, y que debemos seguir acompañando desde el Estado para erradicarlo definitivamente en todas sus formas mediante la impulsión de herramientas, programas, proyectos”.

Un protocolo como herramienta de transformación 

Victoria Donda, titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, Xenofobia y el Racismo (INADI) enlazó a los protocolos “con un cambio de mirada acerca de la presencia del Estado y no como meras políticas correctas” y agregó que “una forma de evitar la violencia es disponer de canales institucionales desde donde impedir un problema o resolver un conflicto. Que esto exista en un hospital público que además es modelo, ubicado en el  Conurbano Bonaerense, es un gran orgullo”.

Donda añadió que se debe incorporar una mirada antirracista: “Podemos ser mejores si somos capaces de construir una sociedad más justa, igualitaria que nos permita encontrar a todes un ámbito donde ser felices porque en definitiva eso es la política. Este protocolo es una herramienta a disposición de esa transformación”.

También Marcelo Márquez, fundador y presidente de la organización Varela Diversa, fue parte de los interlocutores que invocó la necesidad de unir salud con género y diversidades “para evitar todo tipo de violencia, para que el acceso a la salud sea real para todas, todos y todes”.

“No habrá justicia social sin igualdad de género”

El Director Ejecutivo HEC -Ariel Sáez de Guinoa- agradeció la participación de todos los presentes y reconoció que “a pesar de ser un hospital joven hemos sabido posicionarnos  hasta convertirnos en referentes regionales, provinciales, nacionales e incluso en Latinoamérica en cuanto a la calidad técnica y asistencial”. Además de ser reconocidos en ese aspecto, “queremos ser valorados por ser una institución libre de violencia y discriminación, por sus vínculos laborales inclusivos”.

“Gracias al esfuerzo y el trabajo de cada uno más la voluntad de la gestión de llevarla a cabo se llegó hasta acá, de habernos escuchado y darle la importancia necesaria a esta problemática”, expresó Mariel Mussi, presidenta del Consejo de Administración HEC. Y agregó que “el objetivo final de esto es lograr que todos los reclamos sean escuchados y solucionados, lograr que todos los trabajadores del hospital hagan valer sus derechos dentro del ámbito laboral, lograr un ámbito laboral más inclusivo, más justo, más igualitario y por sobre todas las cosas, libre de todo tipo violencia”.

Para finalizar, la jefa de Área de Gestión Integral de Talento Humano, Andrea Brunengo contó que en el hospital no solo lanzaron el protocolo, sino que adaptaron el trabajo a las demandas surgidas en materia de género.

Ampliaron el régimen de licencias; la co-responsabilidad del cuidado; capacitación de todas las autoridades del establecimiento encabezada por Dora Barrancos; implementación de licencias por violencia de género; inauguración de un lactario, entre otras medidas.

“No estamos más solas, ahora estamos acompañadas, escuchadas no solo entre nosotras sino institucionalmente. No habrá justicia social sin igualdad de género”, concluyó.

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