Sobreseen al abogado del jubilado Ríos, en la causa en la que lo habían denunciado por abuso

La justicia de Quilmes sobreseyó al abogado Marino Cid Aparicio, quien representa al jubilado Jorge Ríos que hace un año mató a un ladrón, en una causa en la que el letrado había sido denunciado por el presunto abuso sexual de dos mujeres testigos, informaron fuentes judiciales.

La resolución –a la que tuvo acceso Télam- fue tomada por el juez de Garantías 2 de Quilmes, Martín Miguel Nolfi, quien dispuso “sobreseer totalmente en el presente proceso a Marino Alejandro Cid Aparicio del delito de abuso sexual simple reiterado (dos hechos, en concurso real entre sí) por virtud de no haberse acreditado su existencia”.

El magistrado también ordenó comunicar el fallo al Colegio de Abogados de Quilmes y a la Federación Argentina del Colegio de Abogados.

“Se demostró que todo era una mentira, como lo dije desde el primer día. Solo se trató de un entuerto entre abogados con el único objetivo de apartarme de la causa Ríos”, dijo Cid Aparicio.

Es que el juez Nolfi sobreseyó al letrado avalando la hipótesis de su abogado defensor, Martín Sarubbi, en la que planteó que todo se trató de una “maniobra tendiente a desacreditar” a su cliente “con el propósito de apartarlo de la defensa de Jorge Ríos” y permitir que otra abogada, Valeria Carreras, asumiera su representación.

En el fallo se destaca que en el expediente, instruido por el fiscal de Violencia de Género de Quilmes Alejandro Ruggeri, fueron valoradas capturas de pantalla de “las conversaciones que mantuvieron por Whatsapp”, las denunciantes y la abogada Carreras en relación a lo que tenían que declarar para presuntamente perjudicar a Cid Aparicio.

El primer hecho por el Cid Aparicio había sido denunciado –y que ahora quedó desacreditado- supuestamente había ocurrido el 24 de julio del año pasado cuando una testigo de la causa aguardaba que le tomaran testimonio en la sede de los tribunales de Quilmes y denunció que el abogado se le sentó al lado y le rozó la pierna.

El juez valoró en este caso que los videos de las cámaras de seguridad del edificio de tribunales demostraron que Cid Aparicio “nunca se sentó junto a la presunta víctima y que, por ende, jamás rozó sus piernas con las suyas”.

La segunda denuncia fue formulada por otra vecina de Ríos que dijo que el 22 de julio del año pasado se encontraba en la casa de la hija del jubilado y Cid Aparicio había intentado besarla y le hizo propuestas sexuales.

Sobre este segundo hecho, en la causa se estableció por el relato de otros testigos que Cid Aparicio “jamás estuvo a solas” con la denunciante.

Cid Aparicio es uno de los abogado de Ríos, el jubilado de 71 años que la madrugada del 17 de julio del pasado año mató a Martín «Piolo» Moreyra (26), uno de los cinco ladrones que los asaltaron en su casa del partido de Quilmes.

La discusión del caso es que luego de iniciar un tiroteo dentro de su casa, Ríos salió armado a la calle, alcanzó y remató a Moreyra que había escapado herido, mientras que para la defensa, todos los disparos ocurrieron dentro de la vivienda y fue un caso de legítima defensa.

El fiscal de la causa, Ariel Rivas, pidió el mes pasado que Ríos sea juzgado por «homicidio agravado por el uso de arma de fuego», delito por el que podría recibir una pena de entre 10 y 25 años de prisión, y el juez Nolfi resolvió la semana pasada que sea juzgado por un juicio por jurados.

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