La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció la realización de medidas de fuerza bajo la modalidad “a la japonesa” en la Superintendencia de Servicios de Salud, en medio de advertencias por posibles despidos.
La decisión fue tomada en asamblea y responde a la preocupación del gremio por una serie de cambios impulsados en el organismo, que según denunciaron podrían derivar en recortes de personal y afectar su funcionamiento.
Cómo será el “paro a la japonesa”
A diferencia de una huelga tradicional, la protesta consistirá en intensificar las tareas en lugar de suspenderlas.
En concreto, los trabajadores atenderán reclamos en la puerta del organismo y buscarán acelerar la resolución de expedientes, con el objetivo de visibilizar el rol que cumplen en el sistema de salud.
Desde el sindicato explicaron que la intención es evidenciar la importancia del personal y mostrar el impacto que tendría una eventual reducción de la planta.
Reclamos y denuncias
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, cuestionó duramente a las autoridades de la Superintendencia y advirtió sobre una posible “paralización” del organismo.
Según el gremio, existirían demoras en la tramitación de reclamos vinculados a prestaciones de salud, lo que podría afectar directamente a los usuarios del sistema.
Además, señalaron que las modificaciones implementadas implican nuevas exigencias administrativas y podrían incrementar la carga de trabajo, generando preocupación entre los empleados.
Contexto del conflicto
La medida se llevará adelante en la sede central del organismo y forma parte de un plan de acción más amplio que podría incluir nuevas protestas en los próximos días.
Desde ATE sostienen que el conflicto no solo está vinculado a la situación laboral, sino también al funcionamiento del sistema de control sobre obras sociales y empresas de medicina prepaga.
