Los diputados nacionales del Frente de Izquierda Myriam Bregman y Nicolás del Caño presentaron un proyecto de ley que propone la legalización integral del uso y autocultivo de la marihuana, como también su producción, cultivo y almacenamiento a los fines de su comercialización, con control del Estado.
En los fundamentos, los legisladores de izquierda recuerdan que desde la sanción de la Ley de Estupefacientes en 1989 «el negocio del narcotráfico aumentó en Argentina exponencialmente, del mismo modo que lo hicieron muchos de los problemas sanitarios vinculados al consumo de sustancias adulteradas, a la medida de un mercado ilegal».
«Organizaciones cannábicas y de derechos humanos denuncian que esta Ley, basada en un paradigma prohibicionista, fracasó y solo genera más violencia, estigmatización y criminalización, sobre todo para los sectores más pobres, al mismo tiempo que beneficia a los que hacen negocio con el narcotráfico«, argumentan
Señalan que «mientras esto sucede en Argentina, en otros países como Uruguay, Colombia, Chile, algunos estados de los Estados Unidos, Países Bajos, Canadá, Israel, Australia y muchos otros han despenalizado y/o legalizado, con más o menos limitaciones, total o parcialmente, el cultivo y la tenencia del cannabis».
La iniciativa establece en su artículo 1 que «el cannabis, sus semillas y sus derivados son considerados sustancias de uso legal en todo el territorio de la República Argentina tanto para su plantación, cultivo, cosecha, producción y almacenamiento como para su comercialización, distribución, adquisición, tenencia y consumo».
En tanto, el artículo 2 dispone que «la venta de cannabis o de cualquier producto derivado del cannabis es libre en todo el territorio nacional», mientras que «la exportación de cualquiera de estos productos deberá contar con previa autorización del Ministerio de Salud de la Nación»
Como autoridad de aplicación, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) será la encargada de «autorizar, registrar y fiscalizar todo producto que contenga cannabis o sus derivados a efectos de su comercialización», en tanto que «lo producido mediante el auto-cultivo individual o colectivo para consumo personal no tendrá ningún tipo de control estatal».
