Miles de testimonios atribuyen al Hermano Pascual milagros de sanación que no tienen explicación científicaEs por eso que su muerte a los 71 años, tras varios días de internación en el Hospital El Cruce, conmocionó a todo el país.
Nacido en Villa Guillermina, Santa Fe, Pascual Donato Morel desarrolló su actividad en silencio, lejos de la prensa, en El Campito, La Colonia, donde recibió a miles de personas que buscaban contención, mejorar su estado de salud y una ayuda espiritual que en muchos casos encontraban en la figura del «sanador», tal como muchos lo identificaban.
El intendente Andrés Watson dispuso dos días de duelo, tanto el sábado 26 como el domingo 27 de septiembre, con izamiento del estandarte municipal a media asta en los edificios públicos por el deceso de Pascual Morel.
El Municipio de Quilmes también lamentó su deceso y señaló que «durante décadas acompañó a miles de personas que se acercaron a él en busca de una palabra de consuelo y esperanza».
«En este momento de tristeza, abrazamos a su familia, a sus seres queridos y a toda la comunidad que hoy lo despideSu recuerdo permanecerá en quienes encontraron en él escucha y acompañamiento», añadió el comunicado de la Comuna de Quilmes.
Pascual cursó estudios teológicos en la escuela del Perpetuo Socorro de Quilmes Oeste
Allí se ordenó de Ministro de la Eucaristía y después de Diácono Permanente, un estadío previo al sacerdocio, pero sin la obligación del celibato.
Hay versiones que aseguran que el fundador de la Diócesis de Quilmes, el recordado obispo Jorge Novak, habría admitido que el Hermano Pascual «tiene el don de la sanación».
También se le atribuye haber recibido en El Campito a la famosa conductora de TV Lidia Satragno, Pinky, fallecida en 2022.
Sus restos son velados en El Campito, donde ejerció su actividad de fe.
