El cáncer consiste en el desarrollo de células anormales que se dividen sin control y destruyen el tejido corporalEsta enfermedad, que provoca millones de muertes por año, se encuentra entre las principales causas de defunción a nivel globalSegún la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, en 2022 ocasionó 9,7 millones de muertesLa cifra podría duplicarse en los próximos 25 añosAnte esta situación, científicos de todo el mundo realizan diferentes estudios destinados a encontrar nuevos tratamientos y formas de curarloEn el marco del Día Mundial Contra el Cáncer, la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes realizó un repaso de diferentes iniciativasLas mismas se llevan adelante en la UNQ, con especialistas que son premiados y reconocidos por sus aportes.
Centro de Oncología Molecular y Traslacional
Por ejemplo, la Universidad cuenta con un Centro de Oncología Molecular y Traslacional (COMTra), dedicado a promover investigaciones para prevenir, detectar y combatir la enfermedadAntes de la conformación del Centro, la Casa de Altos Estudios tuvo su Laboratorio de Oncología MolecularDesde allí, un equipo dirigido por Daniel Gómez y Daniel Alonso desarrolló dos medicamentosHoy en día se utilizan en el tratamiento contra el cáncer, en complementación con la quimioterapia y la radioterapia: racotumomab y desmopresina.
El racotumomab se aprobó para pacientes de cáncer pulmonar de células no pequeñasTambién se evalúa para suministrarse en neuroblastoma, un tipo de tumor pediátricoPor su lado, la desmopresina se utiliza para tratar el cáncer de mama y el colorrectal, siendo estos dos los más predominantes en ArgentinaAunque la desmopresina ya existía, los investigadores lo utilizaron con otros finesEsta estrategia, denominada reposicionamiento de drogas, es más económica y permite agilizar los tiempos para trasladar los resultados de la investigación a los pacientes.
Desde el COMTra, distintos especialistas estudiaron y desarrollaron una alternativa para tratar osteosarcoma, el cáncer de huesos más prevalente que afecta a niños, niñas y adolescentesPara eso, la droga elegida fue propranolol, fármaco que originalmente se usa para tratar enfermedades cardiovasculares como arritmia e hipertensión.
Al mismo tiempo, desde el Centro avanzan en un tratamiento contra casos complejos de cáncer de pulmón, que consiste en la combinación de dos fármacos: pembrolizumab y racotumomabAunque estas drogas ya se utilizan de manera separada en los hospitales, los ensayos preclínicos detectaron que el suministro en conjunto activa al sistema inmune, reconoce al tumor y lo ataca con mayor precisión.
Otros trabajos pioneros
A su vez, investigadores de la UNQ desarrollaron un inhibidor que ataca la “telomerasa”, una proteína que se encuentra presente en la mayoría de las células tumorales y que les confiere “inmortalidad”El hallazgo se aplicó sobre un tipo de cáncer de mama conocido como “triple negativo” y podría usarse a futuro en combinación con la terapia convencionalPara tomar dimensión del trabajo, el cáncer de mama se convirtió en 2020 en el tipo de cáncer más diagnosticado en el mundo: hubo más de 2,26 millones de nuevos casos y casi 685 mil muertes en el planeta.
Desde el Laboratorio de Bionanotecnología, David Ybarra y Fernando Alvira estudiaron cómo el cambio de administración (de vía oral a vía tópica) de vismodegib, una droga que se utiliza para tratar el cáncer de piel, podría disminuir los efectos secundarios y los costos de la terapia. Antes, los investigadores demostraron que el vismodegib podía ser administrado por la vía tópica para el tratamiento de carcinoma basocelular, un tipo de cáncer de piel agresivo y metastásico.
Como si fuera poco, en 2014, la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) creó un proyecto para diseñar sistemas de administración nanométricos para radiofármacos, sustancias con componentes radiactivos que se pueden ser utilizar tanto en el diagnóstico como en el tratamiento de enfermedadesDe este plan participó Argentina, que desempeñó un rol clave gracias al aporte de Mariano Grasselli, director del Laboratorio de Materiales Biotecnológicos de la Universidad Nacional de QuilmesEn este sentido, el Laboratorio de la UNQ fue clave para probar la eficacia de nanopartículas y mejorar tratamientos contra el cáncer.
El esfuerzo tiene su premio
El trabajo llevado a cabo desde el Centro de Oncología Molecular y Traslacional le valió el reconocimiento a algunos de sus integrantesEntre otras premiaciones, su director Daniel Gómez fue distinguido en 2024 como ciudadano ilustre por parte del Honorable Concejo Deliberante de Quilmes, y seleccionado en 2022 como “Defensor de pacientes oncológicos” a nivel internacional por la ONG Inspire2Live.
Por su parte, Juan Garona obtuvo en 2024 el primer premio “Fundación Honorio Bigand” otorgado por la Sociedad Argentina de Investigación Clínica (SAIC), y en 2025 recibió la primera mención del “Premio César Milstein a la Investigación en Biotecnología con Impacto en la Salud”Ambas distinciones fueron por el desarrollo de una estrategia para afrontar el cáncer colorrectal, el segundo más frecuente y de mayor mortalidad en Argentina.
A su vez, Georgina Cardama, quien investiga terapias innovadoras contra el cáncer de cuello uterino causado por el VPH, recibió en 2025 un reconocimiento en el marco del Día Bonaerense de las Niñas, Mujeres y Diversidades en las CienciasOtro de los integrantes premiados fue Julián Maggio, quien recibió en 2022 el galardón “Irene Faryna y Roberto Raveglia” por parte de la SAICLa distinción fue gracias al desarrollo de un compuesto que frena el crecimiento de las células tumorales del glioblastoma, un tipo de cáncer agresivo que se genera en el cerebro o en la médula espinal y afecta principalmente a adultos mayores.
