Después de años de convivir con la falta de aire y diagnósticos complejos, Marcela encontró una respuesta y un tratamiento que le permitió recuperar su calidad de vida en el Hospital El Cruce de Florencio Varela.
Marcela fue mamá muy jovenA los 22 años comenzó a formar su familia, que hoy está integrada por cinco hijos: Alma, Jazmín, Mateo, India y Delfina, a quien considera su hija del corazón.
Su historia con los problemas respiratorios comenzó en 2010, mientras cursaba el embarazo de JazmínEn ese momento empezó a sentir una falta de aire persistente y recibió el diagnóstico de asmaSin embargo, con el paso de los años, ese síntoma se volvió parte de su vida cotidiana y los embarazos siguientes los atravesó con muchas dificultades.
El 14 de octubre de 2022, el día de su cumpleaños número 37, sufrió un desmayo muy fuerte que marcó un antes y un despuésTras varios estudios y distintas hipótesis diagnósticas, finalmente los equipos médicos confirmaron que había tenido un tromboembolismo pulmonarPermaneció internada 20 días y recibió el alta.
Pero apenas diez días después, atravesó un segundo episodio.
Durante 2023 y 2024 logró mantenerse estable, hasta que a mediados de 2025 su estado volvió a empeorarFue entonces cuando los especialistas que la seguían —la neumonóloga María Maranccini y el cardiólogo José Tibaldi— presentaron su caso en el Ateneo Nacional de Hipertensión Pulmonar Tromboembólica CrónicaAllí se definió su ingreso al Programa de Tromboendarterectomía Pulmonar del HEC a cargo del DrMarcelo Nahim.
En noviembre de 2025 se realizaron los estudios necesarios y se programó la cirugía para el 23 de enero de 2026.
Se trató de una intervención de alta complejidad, que incluyó tres paros circulatorios controladosEl equipo de profesionales que llevó adelante la operación estuvo integrado por el DrMarcelo Nahim; Nicolás Ahualli; Francisco Guzmán; Gabina Méndez y Yamila Bosco.
El resultado fue muy alentador: Marcela logró normalizar sus presiones pulmonares y, pocos días después, recibió el alta.
Hoy, su historia es también un mensaje de esperanzaDespués de años de convivir con la falta de aire, pudo volver a respirar con mayor tranquilidad y recuperar actividades de su vida diaria junto a su familia.
Detrás de cada procedimiento complejo hay equipos y decisiones compartidas que buscan lo más importante: mejorar la calidad de vida de las personas.
