Hoy se cumplen diez años de un hito clave en la historia de la electrificación de la línea Roca: el inicio de los servicios eléctricos en la Vía Quilmes.
Los servicios eléctricos entre Plaza Constitución y Quilmes comenzaron a correr un 15 de febrero de 2016, tras un acto oficial que había tenido lugar el 13 de febrero y que estuvo encabezado por el entonces presidente, Mauricio Macri, y su ministro de Transporte, Guillermo DietrichEn el evento también estuvo presente el exministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, bajo cuya gestión se había ejecutado la mayor parte de la obra, informa En el Subte.
La habilitación de los servicios estuvo precedida por un período de más de cinco meses sin trenes en el ramal -originalmente iban a ser solo tres meses- para agilizar los trabajos de electrificación, que habían comenzado en 2014 (ver detalle debajo).
Si bien en un principio se proyectaba inaugurar el tramo hasta Quilmes el 14 de diciembre de 2015, contratiempos técnicos obligaron a demorar la puesta en marcha del tramo hasta febrero de 2016.
Posteriormente se habilitaron nuevos tramos: en junio de 2016 los servicios fueron prolongados hasta Berazategui, mientras que en abril de 2017 fueron extendidos hasta City Bell y, finalmente, en octubre de ese año hasta La Plata (ver abajo)En tanto que para la habilitación del sector Berazategui – Bosques hubo que esperar hasta octubre de 2018.
La inauguración, vale notar, se realizó con estaciones provisorias, ya que las obras de elevación de los andenes definitivos no habían sido iniciadas aún: fueron terminadas por etapas entre 2017 y 2020, quedando pendiente la muy postergada obra de Avellaneda, habilitada recién en 2025.
Historia del proyecto
La electrificación de la vía Quilmes estaba originalmente contemplada en el Estudio de Ingeniería y Proyecto de Electrificación de la Línea General Roca, cuya confección en el año 1973 estuvo a cargo de un consorcio argentino-japonés formado por la consultora estatal argentina Conarsud Asesoramiento y Consultoría (que había sido fundada en 1972 por Ferrocarriles Argentinos) y por Japan Railway Technical Service (JARTS).
El contrato entre Ferrocarriles Argentinos, Marubeni, Toshiba y Hitachi para ejecutar el proyecto se firma en 1979 y se contemplaba en una primera etapa la electrificación de los tramos Constitución – Temperley, Temperley – Ezeiza y Temperley – Glew, mientras que en una segunda etapa se preveían obras en los sectores Constitución – La Plata, Berazategui – Bosques y Temperley – Villa Elisa.
Las obras de la primera etapa comenzaron oficialmente el 19 de diciembre de 1981 y en 1985 se inauguraron eléctricos entre Plaza Constitución y Ezeiza y entre Plaza Constitución y Glew (ver más detalles en nota adjunta).
Una vez terminada esta primera etapa, las obras no se detuvieron: en la segunda mitad de la década del 80 se avanzó con la instalación de columnas metálicas para el tendido eléctrico (llamadas “tipo RENFE”) en el ramal Temperley – Villa Elisa y en parte del tramo entre esta última y La Plata. Las obras, sin embargo, quedaron frenadas tras la hiperinflación de 1989 y el proceso de concesiones ferroviarias en la década de 1990.
