La tasa de desocupación en la Provincia de Buenos Aires (PBA) alcanza a casi el 10% de su población, al tiempo que se perdieron más de 96.000 puestos de trabajo registrados, lo que muestra un claro ajuste sobre la provincia.
Los datos demuestran que la mayor parte de ajuste que implementó el Gobierno recayó sobre PBA, que abarca al 38% de la población total del país ( 17.569.053 personas).
El último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, sobre la evolución de los indicadores socioeconómicos muestra un deterioro en las condiciones laborales de los bonaerensesLos indicadores se presentan junto a los nacionales, tomando como referencia en general la situación previa al cambio de gobierno en noviembre de 2023.
Como primer resultado, en el cuarto trimestre del 2025 la tasa de desocupación subió al 9,5%, quedando por encima de Nación (7,5%) y también por encima del registrado dos años atrás en la provincia (7,4%).
Otro factor poco observado tiene que ver con el porcentaje de personas ocupadas que se encuentran buscando otro empleo, que asciende al 16,5% y muestra problemas de calidad del empleo, ya sea por ingresos insuficientes o condiciones laborales precarias.
Al mismo tiempo, se observa una caída tanto en la proporción de personas ocupadas (tasa de empleo) como en la de quienes participan activamente en el mercado laboral (tasa de actividad)“Cuando ambas tasas disminuyen simultáneamente, suele indicar que una parte de la población dejó de buscar empleo, lo que puede estar asociado al desaliento”, señalan desde el CEPA.
La desocupación en los más jóvenes
Entre las personas de 14 a 29 años, la situación de desempleo observó un deterioro significativo desde el cambio de mandato.
En el último trimestre del 2025, la tasa de desocupación alcanzó el 16,8% en mujeres jóvenes y el 16,2% en varones jóvenes, evidenciando incrementos de 3,4 y 4,7 puntos porcentuales (p.p.) respectivamente desde 2023Ambos guarismos se encuentran muy por encima del promedio nacional (7,5%).
“Las consecuencias de esta situación exceden lo estrictamente laboralLa imposibilidad de acceder a un empleo limita los procesos de autonomía económica, retrasa la independencia del hogar de origen y condiciona decisiones fundamentales como la continuidad educativa, la formación de un hogar propio o el acceso a una viviendaAdemás, la persistencia de estas dificultades puede derivar en trayectorias laborales más inestables y precarias en el mediano plazo, consolidando desigualdades que tienden a reproducirse a lo largo del tiempo”, destacan.
