Solo 4 de cada 10 niños de sectores vulnerables asisten al jardín

Un informe de la organización Argentinos por la Educación revela que, pese a los avances registrados en la última década, persisten profundas desigualdades en el acceso al nivel inicialLa cobertura entre los niños de 3 años de hogares vulnerables es la más baja entre los países analizados.

Crece la cobertura educativa, pero persisten fuertes desigualdades

El 83% de los niños argentinos de entre 3 y 5 años asiste al nivel inicial, según los datos más recientes correspondientes a 2024Aunque la cobertura educativa mostró avances significativos durante la última década, especialmente en las salas de 3 y 4 años, las diferencias de acceso entre sectores sociales continúan siendo una de las principales deudas del sistema educativo.

Así lo revela el informe “Cobertura del nivel inicial: una comparación entre países de la región”, elaborado por Martín Nistal y Lucía Vallejo para la organización Argentinos por la EducaciónEl estudio analiza la evolución de la asistencia al nivel inicial en Argentina, Chile, México, Perú y Uruguay, con foco en las brechas socioeconómicas.

Según el relevamiento, mientras que en los sectores medios la asistencia de niños de 3 años alcanza el 71%, entre los hogares más vulnerables apenas llega al 41%, el porcentaje más bajo entre los países evaluados.

Argentina avanzó, pero sigue detrás de otros países de la región

El informe destaca que Argentina fue uno de los países que más amplió la cobertura educativa para niños de 3 años durante la última décadaEntre 2014 y 2024, la asistencia pasó del 40% al 55%, un crecimiento de 15 puntos porcentuales, solo superado por Uruguay.

Sin embargo, el país continúa rezagado respecto de otros vecinosEn la cobertura total del nivel inicial (3 a 5 años), Argentina alcanza el 83%, una cifra similar a la de Chile y Perú, pero inferior al 93% registrado por Uruguay, líder regional.

Las diferencias también se observan en la escolarización de los niños de 3 añosMientras Argentina registra un 55% de cobertura general, Uruguay alcanza el 82%, Chile el 57% y Perú el 55%.

El acceso a los 2 y 3 años sigue siendo el principal desafío

Los especialistas coinciden en que las mayores dificultades se concentran en las edades más tempranas, precisamente cuando se producen etapas fundamentales para el desarrollo cognitivo y del lenguaje.

Entre los niños argentinos de 2 años pertenecientes al quintil más pobre, apenas el 10% accede a algún espacio educativoEn contraste, la cobertura alcanza al 44% entre los sectores de mayores ingresos, lo que representa una brecha de 34 puntos porcentuales.

La situación mejora progresivamente con la edadA los 4 años, la asistencia llega al 91% a nivel nacional, mientras que a los 5 años la cobertura es prácticamente universal, con registros que oscilan entre el 97% y el 100% en todos los estratos sociales.

El impacto de la educación inicial en los hogares vulnerables

Para los especialistas, la asistencia al nivel inicial no solo tiene efectos educativos, sino también sociales y familiares.

La investigadora del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, Ianina Tuñón, explicó que la educación temprana funciona como un factor que potencia los estímulos dentro del hogar.

Según la especialista, los niños que concurren al jardín reciben más actividades vinculadas con la lectura, los juegos, las canciones y otros estímulos afectivos que favorecen su desarrollo integral, incluso cuando pertenecen a contextos de pobreza.

En ese sentido, sostuvo que ampliar la cobertura permitiría reducir desigualdades y fortalecer el capital cultural y emocional de los sectores más vulnerables.

Los desafíos pendientes para garantizar mayor equidad

La profesora de la Universidad de Buenos Aires y de FLACSO, Gabriela Fairstein, advirtió que los avances registrados deben analizarse junto a los problemas que aún persisten.

Entre ellos mencionó la fragmentación de la oferta educativa para sala de 3 años, la existencia de instituciones que funcionan fuera del sistema formal, el incremento del ausentismo desde la pandemia y la insuficiente cobertura para los niños de entre 0 y 2 años.

Por su parte, la investigadora del CONICET y profesora de la UBA, Celia Rosemberg, alertó que las diferencias en el acceso durante los primeros años de vida generan desigualdades tempranas en el desarrollo del lenguaje y otras capacidades cognitivas fundamentales para futuros aprendizajes.

La especialista remarcó que no se trata únicamente de una brecha de acceso institucional, sino de una diferencia concreta en las oportunidades de participar en experiencias educativas de calidad desde los primeros años de vida.

Una deuda pendiente para el sistema educativo

Aunque Argentina logró ampliar de manera sostenida la cobertura del nivel inicial durante la última década, los datos muestran que el acceso continúa condicionado por la situación económica de las familias.

La evidencia señala que los niños de hogares vulnerables siguen teniendo menos posibilidades de acceder tempranamente a espacios educativos, precisamente cuando estos resultan más determinantes para su desarrollo.

Reducir esas brechas aparece hoy como uno de los principales desafíos de las políticas educativas, con el objetivo de garantizar igualdad de oportunidades desde los primeros años de vida.

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