A través del Departamento de Ciencias Sociales y el Programa Institucional de Graduados, la Universidad Nacional de Quilmes realizó su tercera encuesta anual sobre la situación laboral de sus graduadosNo solo se trata de una comunidad donde el 70 por ciento es primera generación en su hogar, sino que recibirse en la UNQ es sinónimo de empleo formal y movilidad social ascendenteEn este sentido, las cifras son contundentes: el 90 por ciento tiene trabajo registrado y el 88 por ciento está por arriba de la línea de pobreza“La universidad pública cumple funciones sociales estratégicas no solo por la construcción de conocimiento científico, pensamiento crítico y ciudadanía, sino que también es un vector de ascenso social, en especial para quienes nacen en condiciones más desfavorables”, destacaron sus autores en el documento.
Para poder referir el estado laboral y los ingresos de los graduados, el informe compara su situación con el de las personas que viven en Almirante Brown, Avellaneda, Florencio Varela, Lanús, Lomas de Zamora y Quilmes, y mide las cifras en relación a las publicadas por el Indec.
En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes, el responsable técnico de la encuesta, José Muzlera, reflexiona: “La Universidad es una institución que promueve el ascenso socialSegún los datos del Indec, el 28 por ciento de la población del Conurbano Sur estuvo por debajo de la línea de pobreza para el segundo semestre de 2025Sin embargo, este porcentaje fue solo del 12 por ciento en nuestros graduados”.
Por el contrario, mientras que el 74 por ciento de los graduados de la Universidad percibió ingresos superiores a dos canastas básicas totales en el segundo semestre de 2025, el 39 por ciento de la población del conurbano estuvo en este grupo.
A su vez, graduarse en la Universidad Pública es sinónimo de trabajo registradoCuando en el Conurbano Sur la cifra de informalidad laboral fue del 45 por ciento, en los recibidos de la Universidad Nacional de Quilmes fue del 10 por cientoPor lo tanto, el 90 por ciento de los alumnos que finalizan sus estudios allí tienen empleo formalAl mismo tiempo, el 80 por ciento realiza su actividad en relación a aquello que estudió durante la carrera que eligió.
En este aspecto, del informe realizado por el Departamento de Ciencias Sociales se desprende otro dato que hace hincapié en la importancia avanzar lo máximo posible en los estudios: las personas con mayor nivel de formación tienen más posibilidades de trabajar en un empleo vinculado a lo que estudiaron y de recibir remuneración por elloEn el caso de los graduados de la UNQ, el 81 por ciento de quienes tienen título de pregrado recibe remuneración por su trabajoAunque se trata de un número alto, se eleva al 89 por ciento para quienes tienen título de grado y al 94 por ciento para quienes tienen títulos de posgrado.
“Estudiar en la universidad pública te cambia el destino. Estadísticamente, las personas tienen muchas más posibilidades de insertarse en el mercado con un empleo relacionado a lo que estudiaronAunque los números varían en algunos casos, la ecuación también funciona en aquellas carreras donde se cuestiona la salida laboral”, subraya Muzlera, quien también es director de la Licenciatura en Ciencias Sociales de la UNQ.
En relación al sector donde trabajan, la estadística general se reparte entre el público y el privadoNo obstante, las cifras varían de acuerdo a las unidades académicasPor ejemplo, el 72 por ciento de los graduados en Economía y Administración está empleado en el sector privadoPor su parte, el número desciende al 56 por ciento para los de Ciencia y Tecnología y baja al 29 por ciento en Ciencias Sociales y HumanidadesPor el lado de la Escuela Universitaria de Artes, sus graduados tienen el índice más alto de inserción mixtaAunque el 49 por ciento trabaja en el Estado y el 29 por ciento en el privado, el 20 por ciento realiza actividades en ambos sectores.
