El mercado laboral argentino continúa mostrando señales de deterioroAunque la tasa de desocupación se ubicó en el 7,8% durante el primer trimestre de 2026, distintos estudios advierten que detrás de ese dato se profundiza un fenómeno preocupante: la pérdida de empleo registrado, el crecimiento del trabajo informal y el aumento del monotributo como alternativa para sostener los ingresos.
Así lo refleja un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que analizó la evolución del empleo a partir de estadísticas oficiales y concluyó que la aparente estabilidad del desempleo convive con una creciente precarización del mercado laboral.
Se perdieron más de 216 mil empleos registrados
Según el relevamiento del CEPA, entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 desaparecieron 216.321 puestos de trabajo privados registrados, lo que representa una caída del 3,4%.
El informe sostiene que el empleo formal continúa en retroceso y que las cifras no muestran un escenario de recuperación del mercado laboral, sino una sustitución de puestos registrados por modalidades más precarias.
«La contracción del sector formal y el incremento del emprendedurismo de supervivencia» es una de las principales conclusiones del estudio, que advierte que muchas personas recurren al trabajo independiente como única alternativa para mantener sus ingresos.
El monotributo crece mientras cae el empleo formal
En paralelo con la reducción del empleo privado registrado, aumentó la cantidad de trabajadores inscriptos en el régimen de monotributo.
Desde el inicio de la actual gestión nacional se incorporaron 165.542 nuevos monotributistas, un crecimiento cercano al 8%.
Para el CEPA, este incremento no debe interpretarse necesariamente como un aumento del emprendedurismo.
Por el contrario, el informe sostiene que responde, en muchos casos, a trabajadores que buscan complementar ingresos o que se vieron obligados a reemplazar un empleo formal perdido por una actividad independiente.
La informalidad alcanzó el nivel más alto de los últimos años
Otro dato que preocupa es el crecimiento del empleo no registrado.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la tasa de informalidad laboral llegó al 44,2% durante el primer trimestre de 2026, el valor más elevado de los últimos años.
Entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026 se generaron 603.600 empleos informales, mientras que, al mismo tiempo, desaparecieron 246.000 puestos registrados.
El CEPA remarca que esto implica que más de cuatro de cada diez trabajadores desarrollan su actividad sin aportes jubilatorios, cobertura de salud, licencias pagas ni protección frente al desempleo.
La industria sigue perdiendo puestos de trabajo
El sector industrial continúa siendo uno de los más afectados por la caída del empleo.
Según el último informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), elaborado por la UBA y el Conicet sobre datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), desde septiembre de 2023 se perdieron casi 81.000 empleos industriales.
De ese total, alrededor de 48.000 puestos desaparecieron durante los últimos doce meses, mientras que cerca de 5.000 corresponden únicamente al último mes relevado.
Además, el estudio advierte que se duplicó la cantidad de personas desocupadas cuyo último empleo había sido en la industria manufacturera, una situación que no se observa con la misma intensidad en otros sectores de la economía.
El impacto de las plataformas digitales
El informe también analiza el crecimiento del trabajo a través de aplicaciones de reparto y movilidad.
Según el CEPA, la metodología utilizada por el INDEC considera ocupada a cualquier persona que haya trabajado al menos una hora durante la semana de referencia.
Por ese motivo, sostiene que las plataformas digitales funcionan como un «amortiguador estadístico» del desempleo, ya que muchas personas aparecen como ocupadas pese a desempeñarse bajo condiciones laborales precarias.
Asimismo, el estudio señala que este modelo favorece relaciones de dependencia encubiertas, donde los trabajadores son registrados como autónomos mientras las empresas evitan asumir obligaciones propias de un empleador.
Mujeres y jóvenes siguen siendo los más afectados
Los indicadores muestran que el deterioro del mercado laboral continúa impactando con mayor fuerza sobre las mujeres y los jóvenes.
Durante el primer trimestre del año, la tasa de desocupación femenina alcanzó el 8,3%, mientras que entre los varones fue del 7,5%.
En el caso de los jóvenes, si bien se registró una leve mejora respecto del año anterior, los niveles de desempleo continúan siendo elevados.
La desocupación llegó al 15,5% entre las mujeres jóvenes y al 14,6% entre los hombres jóvenes, cifras que prácticamente triplican las registradas entre la población adulta de entre 30 y 64 años, donde los índices fueron del 6,2% para las mujeres y del 5,2% para los varones.
Aumenta la presión sobre el mercado laboral
Otro indicador que refleja la complejidad del escenario es la presión sobre el mercado de trabajo, que contempla no sólo a las personas desocupadas sino también a quienes tienen un empleo, aunque buscan otro, y a los subocupados.
Durante el primer trimestre de 2026 ese indicador alcanzó al 30,7% de la población económicamente activa, lo que representa un incremento interanual del 3,5%.
Para el CEPA, el conjunto de estos datos evidencia que la estabilidad de la tasa de desempleo no alcanza para describir la realidad del mercado laboral argentinoDetrás de ese indicador persiste una caída sostenida del empleo registrado, un crecimiento de la informalidad y un aumento de modalidades laborales más precarias, que modifican la estructura del trabajo y reducen el acceso a derechos laborales básicos.
