La Universidad Nacional de Quilmes asegura que los recortes salariales en la educación terciaria equivalen a la pérdida de cuatro salarios docentes por año, lo que representa una pérdida del 33% del poder adquisitivo.
En ese marco, la rectora Alejandra Zinni declaró la emergencia económica y salarial, como la Universidad viene haciendo desde la asunción del presidente Javier Milei.
En tanto, comenzó este lunes un paro universitario de dos semanas en reclamo de mejoras salariales y la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario vetada por Milei.
La UNQ presentó el “Informe de coyuntura: salarios, presupuesto y capacidades del sistema universitario nacional (febrero, 2026)”, realizado por los docentes investigadores del Departamento de Economía y Administración Pedro Nencini y Hernán Vizzolini.
El informe busca contribuir a una discusión sobre la situación actual del sistema universitario nacional, poniendo el foco en los datos disponibles y en sus implicancias de mediano plazo
Abarca la situación de las Universidades Nacionales, la evolución del salario docente unversitario en los dos últumos años, presupuesto universitario y gastos de funcionamiento, cancelación de Proyectos de investigación científica y tecnológica y efectos sobre la producción científica.
“El sistema universitario público argentino constituye uno de los principales dispositivos estatales de formación de recursos humanos, producción de conocimiento y articulación territorialCon más de dos millones de estudiantes y una red de alrededor de 115 instituciones universitarias en todo el país, de las cuales más de 60 corresponden a universidades de gestión pública, el sistema universitario nacional cumple un rol central en la ampliación de oportunidades educativas, la movilidad social y la construcción de capacidades productivas, científicas y profesionales en territorios con estructuras
socioeconómicas muy heterogéneasPara amplios sectores de la población, el acceso a la universidad pública representa una de las principales vías de ascenso social y de inserción en empleos calificados”, plantean los autores.
La docente de la UNQ María Eugenia Dichano dijo que “nos da mucha angustia ver cómo se destruye lo que supimos construir a lo largo de los añosEsto impacta en nuestro presente pero, principalmente, en el futuro de las generaciones de pibes y pibas que se están formando en la universidad pública y muchas veces no pueden sostener sus carreras porque tienen que trabajar”.
Y agregó: “los docentes tratamos de acompañar esas trayectorias pero se hace imposible con nuestros salarios de miseria y con la necesidad de tener varios empleos para poder llegar a fin de mesPor eso, creemos que la lucha tiene que ser colectiva y tenemos que estar todos y todas: docentes, personal administrativo y de servicio y, fundamentalmente, estudiantes”.
